jueves, 7 de noviembre de 2013

Lo Fugitivo Permanece.

Oh Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura
huyó lo que era firme,
y solamente lo fugitivo permanece y dura.
Francisco de Quevedo.


Estimados amigos,

Quizá, la arquitectura es ecológica,
cuando no se limita a construir
sino que abre en su ambiente natural y cultural
un vacío que es fecundo
porque se llena
con lo que cada persona lleva consigo.

Para nosotros el paisaje es el país.
Una relación cultural
entre las personas y su entorno natural.
No es pura naturaleza,
como cree la ecología profunda.

Tal como en un pic-nic,
uno come lo que lleva,
en el paisaje que lo rodea
cada uno ve lo que lleva consigo.
Quién no distingue un árbol de otro,
solo verá del bosque su masa verde.

Quizá, la arquitectura del sur americano
es de por sí ecológica,
porque trabaja sacándole partido con gracia,
a recursos que son casi siempre escasos.

Tal vez, la arquitectura solo es ecológica,
si hace bien lo que es importante,
para cumplir bien su función,
y no pierde energía inútilmente en alardes.

Tal vez por eso, la arquitectura ecológica puede mostrar,
que la belleza es el mayor de los lujos, y no cuesta plata.
Sólo requiere que uno trabaje con cuidado.
Y de esos cuidados gratuitos que prestamos a las cosas,
nacen la belleza y la gracia.

Es ecológico construir menos y ofrecer más.
Hacer que lo importante aparezca como un privilegio.
Y que lo que no es importante desaparezca.

Que la uno se detenga
a gozar de ese silencio sugerente,
que llena el vacío creado por la arquitectura,
con las cosas que le importan.
Sin los estímulos que lo distraen en la ciudad.

Que uno disfrute de la cultura de la gente
que ha vivido feliz en los lugares mas duros,
con mas ingenio que medios.

En Chile el rascacielos más alto es la torre Titanium.
Y consiguió un sello verde como si fuera ecológica.
Que puede tener de ecológico un rascacielos
que resulta innecesario en un país
donde sobra y nos gusta el suelo.

Saludos,

Germán