miércoles, 11 de octubre de 2017

Trabajos de Alumnos de Eduardo Castillo R. U. de Talca











Trabajos de alumnos de  Eduardo Castillo en la U de Talca



Hasta Luego Amigo.
German del Sol





A Eduardo Castillo.


A Eduardo Castillo Ramirez


Vómitos de ladrillo
colores colombianos
nubarrones negros
Concepción lluvias
presagios vientos
pinos agujas arena
pescado pasado
petróleo barcos
muelles callampas
leña humo
chillan mercado
calor cuna plaza
estaciones rios ponchos
valles anchos
volcanes nevados
altos poetas
vinos blancos italia
empanas de barro
hornos adobe teja
tejados largos pesados
temblorosos leves
ladrillos cocidos cazuelas
y chacales en Nahueltoro.

Germán

Para Alcanzar Su Grandeza. Parafraseando a Aldo Rossi



Proyecto de Eduardo Castillo Ramirez












....para alcanzar su grandeza,
la obra se olvida de la arquitectura,
y se presenta sólo
como una experiencia atemporal de la vida humana
que en su plenitud reune en un presente irrepetible,
sus sueños y recuerdos.

Hay un solo tiempo,
y es ahora.

Germán

Pequeño Homenaje a la Vida de Eduardo Castillo R.





Pequeño Homenaje a la vida de Eduardo Castillo R.


La lluvia corre por el piso de piedras
de la explanada de le escuela de arquitectura
del Instituto Tecnológico de Monterrey.
El agua corre bajo las maquetas
sobre enchufes boca abajo
que con Eduardo Castillo
tratamos de enderezar.

Los alumnos explican sus proyectos
de casas y lugares de trabajo
para jóvenes discapacitados intelectuales,
que la fundación Andares prepara,
para llevar una vida tan plena como puedan.

Sus necesidades son las mismas,
igual que todos necesitan
una buena casa y de un trabajo
en un lugar como todos esperamos.

El primer obstáculo para ellos
es aprender a sentarse,
nos cuentan las directoras,
aprender a quedarse quietos,
a detenerse en algo,
que es lo primero que uno debe aprender:
porque el niño, lo que quiere es jugar.
no mirar,
“mucho mirar y poco jugar”…
dijo mi hijo Matías después de un viaje
en auto a Chiloé donde llovía y llovía.

El niño que hay en nosotros
no quiere dejarse domesticar,
crecer, ni ser mayor,
no quiere madurar,
y hacerse cargo de su vida
para que dependa de el,
sino depender de otros
para poder disculparse.

El discapacitado mental,
que todos somos en alguna medida,
necesita aprender a ser libre,
y a hacerse responsable,
porque eso lo hace mas feliz.












Y, a andar se aprende andando.
Caminando del brazo, pero caminando.
Paciencia dice Andares,
para que cada uno se tome su tiempo.
Para aprender a liberarse,
y al mismo tiempo aceptar un jefe,
que los dirija en un trabajo útil,
pagado justamente,
que nos es pagarles mas si hacen menos,
sino pagarles lo que hacen…

Aprender a no dar lástima,
ni querer recibir la caridad pública,
sino afecto verdadero
que es aquel que no se contenta con poco,
pide mas, espera y sueña,
y se alegra, pero no así no mas.

Los alumnos llenos de buenas intenciones,
demasiadas tal vez,
para un proyecto tan lúcido y apropiado,
que no se tira la manta al hombro
para resolverlo todo de una vez,
apurado y ligero,
sino aprendiendo despacio,
a ayudar poco a poco con paciencia.

Los alumnos puras  buenas intenciones
en si mismas sin medidas,
sin proporción con el encargo,
sin evaluar las decisiones
sin calcular los costos,
volando ambiciosos,
bien lejos, en los primeros vuelos.

En arquitectura la intención
sin duda esta primero.
Pero luego se contrasta con el dibujo
que se aproxima a la obra,
como un cazador furtivo
a su presa,
no nunca directo al grano,
para no espantar lo que busca,
que se desconoce y se esconde,
y se le escurre entre las manos.

Los intentos son ambiciosos,
pobres los resultados.
Tendrá que ser así
para aprender,
porque a quien nada espera
nada le llega.
Porque para descubrir
algo que valga la pena,
tal vez, haya que atreverse a buscar
mas allá de los límites conocidos,
de los prejuicios arraigados,
de los lugares comunes aprendidos.

Tal vez, para descubrir algo que valga la pena,
haya que aprender a fracasar contentos,
en la esperanza de que todo acierto,
esta constituido de un 99% de fracaso.

Pero quizá, haya que aprender también
que toda búsqueda si pretende ser fecunda,
requiere interiorizarse con lo que se busca,
saber algo que ayude a reconocerlo,
como uno aprende a conocer primero
las pisadas, o las costumbres del animal
o el canto del pájaro, que quiere ver.

No se puede descubrir algo
de lo que nada se conoce,
aunque sea por nostalgia o por intuición.
Por eso sus emisarios que no conocían el caballo
le contaban a Moctezuma,
que los españoles venían montados en venados.

Tal vez solo aquellas piedras,
a las que se les descubre una interioridad,
o sea una propiedad que nos interna en lo que son,
pueden dar de si a golpes,
una flecha de obsidiana,
una máscara de jade,
o un corazón de piedra verde de turquesas.

Tal vez porque solo a golpes bien orientados,
hacia el descubrimiento de su propia interioridad,
llegan a ser plenamente lo que son.


German del Sol

21 de Octubre de 2007


jueves, 27 de octubre de 2016

Todo Esta Bien Como Está.


miércoles, 26 de octubre de 2016

Pedro (Perico) Correa O.



En la estación 16 de noviembre,
el tiempo también se detuvo
para Perico Correa,
y el tío mas tío nuestro se bajó,
y se nos hizo invisible,
hace casi un año!


Un día, en el no sé cuándo,
los últimos serán los primeros.
Mientras tanto esperemos
a saber lo que él sabe,
y nosotros no sabemos.

Cuesta desapegarse,
y “Pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero”
como dijo León Felipe.

La felicidad no se guarda.
“Es como un leve deslizarse
de remos en el agua”,
dice Jorge Teillier,

Pero hay que recordarla,
para que lo bueno perdure,
y uno pueda echarle mano
en cualquier momento.

También somos
el padre y la madre
que nos le faltan,
su silbido llamándola
en la tarde,
al entrar a la casa,
abrazando un ramo
de flores blancas,

Nuestro padre no juzgaba
ni quería ser juzgado.
Pero ofender sin querer,
es humano, y pedir perdón,  
y reparar el daño, más sano.

 Cuando uno quiere celebrar
nunca faltan motivos,
sino celebrantes.
Cuidemos los ritos,
y a los celebrantes.

Cuando uno pierde piensa,
es mejor jugar que ganar.
Siempre será mejor jugar,
que mirar.

Es humano reír y llorar.
Es mejor reírse antes
y después, de llorar.
  
La alegría llega,
no tomándosela
muy en serio.

El tiempo no cuenta;
si uno lo deja pasar,
se asoma a la eternidad.
El tiempo que se cuenta,
ya es tiempo perdido.

Uno dice,
es mejor ver cien pájaros volando,
que tener uno en la mano,

es mejor vivir esperanzados,
que satisfechos,

pensar que lo mejor de la vida
siempre está por venir,

-pero no es así-

lo mejor de la vida
es vivir con un sentido,
que hay que descubrir,
-como nos enseñan nuestros padres-
en el amor y en el trabajo.

un abrazo
con afecto
de Germán

martes, 10 de mayo de 2016

El Tartamudo, El Incendio y La Tapera.

Un Cuento de Llifén.

Estaban todos curados esa noche de año nuevo
excepto don Julio Avilés y un tipo tartamudo
que solo hablaba de corrido cuando cantaba,
y el fuego del fogón ardía tan alto con tanta leña,
que se empezó a quemar la tapera que habían construido
 para alojar en el bosque durante la faena de corta.
El tartamudo trató de avisarle a sus compañeros,
pero no se le entendía nada lo que gritaba:
 se-se-ses-tata, se-se-ses-ta, que-que-queman-do-do
pero no le salía hasta que agarro la guitarra y se puso a cantar,

"la tapera se está quemando señores, se está quemando si ayayay!"

un abrazo,

Germán

domingo, 27 de septiembre de 2015

El Padre Nuestro.



En la estación 28-09-2009
el tiempo para él se detuvo,
y el padre nuestro se bajó,
y se nos hizo invisible.

Un día, en el no sé cuándo,
los últimos serán los primeros.
Mientras tanto esperemos
a saber lo que él sabe,
y nosotros no sabemos.

Cuesta desapegarse,
y “Pasar por todo una vez,
una vez sólo y ligero”
como dijo León Felipe.

La felicidad no se guarda.
“Es como un leve deslizarse
de remos en el agua”,
dice Jorge Teillier,

Pero hay que recordarla,
para que lo bueno perdure,
y uno pueda echarle mano
en cualquier momento.

También somos
el padre y la madre
que nos le faltan,
su silbido llamándola
en la tarde,
al entrar a la casa,
abrazando un ramo
de flores blancas,

Nuestro padre no juzgaba
ni quería ser juzgado.
Pero ofender sin querer,
es humano, y pedir perdón,  
y reparar el daño,  más sano

 Cuando uno quiere celebrar
nunca faltan motivos,
sino celebrantes.
Cuidemos los ritos,
y a los celebrantes.

Cuando uno pierde piensa,
es mejor jugar que ganar.
Siempre será mejor jugar,
que mirar.

Es humano reír y llorar.
Es mejor reírse antes,
y después de llorar.
  
La alegría llega,
no tomándosela
muy en serio.

El tiempo no cuenta;
si uno lo deja pasar,
se asoma a la eternidad.
El tiempo que se cuenta,
ya es tiempo perdido.

Uno dice,
es mejor ver cien pájaros volando,
que tener uno en la mano,

es mejor vivir esperanzados,
que satisfechos,

pensar que lo mejor de la vida
siempre está por venir,

-pero no es así-

lo mejor de la vida
es vivir con un sentido,
que hay que descubrir,
-como nos enseñan nuestros padres-
en el amor y en el trabajo.

un abrazo
con afecto
de Germán


28 de Septiembre de 2015

viernes, 18 de septiembre de 2015

Nada Humano Nos Sería Ajeno.


















Mezquita de Ibn Tulum, El Cairo.

Nos reímos de observaciones que no son críticas,
sino más bien el resultado de una mirada con afecto
a las cosas humanas que nunca nos son ajenas;
en ese sentido todo el enredo de Egipto
lo convierten en un lugar atractivo, seductor,
en una experiencia de la vida caótica, sucia, explosiva;
tal como es la vida cuando los hombres mujeres,
aun no aman la regla que contiene la emoción,
ni botan la basura donde deben;
la higiene no es el origen de la vida sino su efecto.
es un desarrollo de la cultura,
pero antes hay fuerzas mas poderosas:
la esfinge y los templos,
quedaron enterrados por la arena
y olvidados por miles de años
en que otras ocupaciones
otras ideas,
otros dioses,
y hasta la flojera florecieron;
la cultura no siempre continúa y se perfecciona
a veces se abandona por lo que sea,
emergencias que nosotros conocemos bien!
pero hay que aprender a cuidar la herencia
para que no volvamos a ser
el salvaje domado que llevamos dentro,
y que nuestro inconsciente
reprime por suerte, no?
Creo yo,

un abrazo,

German del Sol
Septiembre 2015

Blue, Jorge Teillier.




Veré nuevos rostros
Veré nuevos días
Seré olvidado
Tendré recuerdos
Veré salir el sol cuando sale el sol
Veré caer la lluvia cuando llueve
Me pasearé sin asunto
De un lado a otro
Aburriré a medio mundo
Contando la misma historia
Me sentaré a escribir una carta
Que no me interesa enviar
O a mirar a los niños
En los parques de juego.

Siempre llegaré al mismo puente
A mirar el mismo río
Iré a ver películas tontas
Abriré los brazos para abrazar el vacío
Tomaré vino sí me ofrecen vino
Tomaré agua si me ofrecen agua
Y me engañaré diciendo:
"Vendrán nuevos rostros
Vendrán nuevos días".

Jorge Teillier
De "Para un pueblo fantasma",1971

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Gaston Soublette y El Fracaso de La Civilización.




Una persona tan notable y sabia como Gastón Soublette, 
escribe en su Carta al Director del diario "El Mercurio" 
del sábado 20 de agosto pasado, 
que nuestra  civilización occidental ha fracasado, 
porque “hay más de tres mil millones 
de seres humanos que viven en extrema pobreza”.
Tal vez, nuestra civilización no haya fracasado por eso. 

Aunque es un escándalo que casi la mitad de las personas 
vivan todavía en la extrema pobreza material, 
si uno piensa que la humanidad recién empezó a superarla 
después de 5 mil siglos de sufrirla, 
puede darse cuenta del tamaño del desafío que tuvo, 
y aún tiene que superar.

Si hace dos siglos había 100 millones de personas 
que vivían dignamente, 
hoy hay más de 4 mil millones 
que tienen sus necesidades básicas cubiertas. 
Y todavía sigue pendiente salvar 
esa enorme diferencia entre una mitad y la otra. 
Y este ya no es un asunto de economía, sino de ética. 
De cómo vivir felices con lo que está disponible, 
“tratando a los demás, como le gustaría que lo trataran a uno”.

Quizá por eso, el fracaso de nuestra civilización occidental sea, 
que la mayoría de los hombres 
– superada la lucha cotidiana por sobrevivir- 
nos hayamos hundido en la indiferencia 
que nos libra de pensar en los demás, 
y de sentir la urgente necesidad de darles algo 
a cambio de lo que tenemos, 
sean estos recursos materiales o espirituales.

“Solo es rico, el que necesita dar”, había dicho Goethe.

Pero, claro, es muy difícil pensar en el dar algo a los demás, 
si uno es víctima de la enfermedad, el hambre o el frío. 
Y por otro lado, sano, abrigado y con el estómago lleno, 
sumido en el confort, casi nadie piensa en el bien ajeno.

“La belleza”, según Dostoievski, “Salvará al Mundo”.  
Porque es una revelación tan fuerte 
de la sintonía que hay entre las personas 
y el universo más allá desconocido, 
que estremece el duro corazón humano. 
Porque demuestra que nadie puede ser feliz 
encerrado en sí mismo entre riquezas y miserias.

En su novela “Los hermanos Karamazov”
un ateo, pregunta al príncipe Mischkin: 
“¿cómo “salvaría la belleza al mundo?”  
El príncipe no dice nada, 
pero va junto a un joven de 18 años que está agonizando. 
Y se queda con el cuidándolo hasta que muere.

El mundo será salvado hoy y siempre 
mientras ese gesto contra la indiferencia, exista.

un brazo,

Germán

viernes, 28 de agosto de 2015

Termas Geometricas Desde El Aire










miércoles, 26 de agosto de 2015

La Insoportable Fealdad del Rascacielos.

El arquitecto Borja Huidobro, ha llegado de Paris,
y dice el sábado pasado en "Vivienda y Decoración",
que los chilenos estamos más atrasados que “la cresta”.
Y que todos nos creemos arquitectos.

¿Más atrasados que quien?, pensé. Y salí a conocer sus  obras.
Y concluí que a lo mejor es cierto lo que dice.
Si no vinieran gente e influencias de afuera
a modernizarnos como él y otros piensan que nos conviene,
¿y porque no habríamos de creerles?
estaríamos viviendo en una ciudad más anticuada y amable,
con edificios bajos y de fachada continua,
que permiten altas densidades sin paralizar la circulación,
que no tapan demasiado el sol ni las vistas,
construidos de materiales que envejecen bien,
como el ladrillo o el hormigón estucado,
estaríamos viviendo en fin,
en una ciudad más parecida al centro de Paris,
que al de Toronto,
y no soñando con más rascacielos aislados,
que se peleen por ser los más altos
como escribe Sebastián Gray ese día en la misma revista.
Estos edificios transparentes de acero forrados de vidrio,
no tienen secretos que guardar, porque no tiene intimidad,
y exponen a quienes viven o trabajan en ellos
a la vista de los demás,
al sol, a la lluvia, al ruido de la calle,
y por supuesto a la angustia del abismo
de muchos pisos detrás del escritorio,
protegidos solo por unas cortinas finas,
que pretenden devolverle algo de la intimidad perdida,
a esos cuerpos ideales y limpios como refrigeradores,
que hay que pasar permanentemente limpiando.
Pienso que en arquitectura, la innovación por la innovación,
Nos hace olvidar la relación de la arquitectura con su origen,
que es construir lugares donde realmente queramos estar,
y no simplemente para ser vistos
en una imagen atractiva o exitosa.
A mi gusto, Borja Huidobro hizo su mejor obra
asociado con Enrique Brown.
Es el edificio del Consorcio,
que tiene una altura y una relación adecuada con el vecindario.
Su  fachada poniente es una suave curva
con un parrón vertical con plantas
que la protegen del sol y de las vistas,
mientras que al oriente la fachada
es un muro recto sencillo con ventanas.
Y en el interior, hay intimidad.

Un abrazo,


German