miércoles, 14 de agosto de 2019

La Voluntad De Pelear







Solo te escribo solo para conversar contigo,
y compartir mis inquietudes que son generales,
e incluyen tanto a lo que separó a mexicas y españoles,
y ahora separa a los pueblos chilenos
entre pueblos “originarios” y emigrantes.

Aproveché de comentar el libro “Malintzin”,
porque es la mejor interpretación que leído
de las diferencias que siempre hay
entre las creencias y los pensamientos de la gente.

Perdóname si te ofendo sin querer
para decirte lo que pienso.
Es un lugar común pretender que la confianza se gana
cuando ambas partes en conflicto tienen claro
que los intereses y los objetivos coinciden.
Porque nunca coinciden.

Nadie puede adivinar ni tampoco juzgar,
las motivaciones e  intenciones ajenas.
Lo que es seguro es que las negociaciones
que siempre se tienen que dar para vivir en paz,
ahora mismo, entre  chilenos de origen mapuche
y chilenos de otros orígenes, no pueden resultar bien
si ambas partes no entienden que la otra
no está equivocada, sino que sencillamente
es muy distinta en todo lo que puede ser distinto,
y no se empeñan en destruirse.

Es la voluntad de pelear lo que destruye la convivencia
de lo distinto.

Un abrazo,
German

lunes, 12 de agosto de 2019

Calentamiento Global y Confusiones.


Santiago, 29 de Julio de 2019
Sr. Director del diario “El Mercurio” de Santiago
Cartas al Director

Antes de que Chile siga pensando en hacer  algo para cambiar el clima, como desearía  la ministra Carolina Schmidt según dice en su entrevista  en “El Mercurio” del domingo 28 de Julio pasado, 








.....tal vez sea prudente encontrar alguna evidencia científica que relacione el cambio climático con el Co2, para no embarcarnos en esfuerzos estériles. Hay un calentamiento global, pero no está demostrado que sea  causado por la actividad humana que aumenta el nivel del Co2 en la atmósfera.









El clima de la tierra siempre está cambiando. El Co2 no determina el clima. El Co2 es solo el  0,033% del volumen de los gases de la atmósfera. Hubo períodos no muy lejanos en que el porcentaje de Co2 en la atmósfera fue más alto, y las temperaturas más bajas que ahora.









Quizá, lo que tiene que cambiar ahora, es la respuesta humana al cambio climático que no puede detenerse. 

Atentamente,

German del Sol



Ola Oli


Querida nieta,

Este es un poema de amor
del uruguayo Mario Benedetti,
A ver si te gusta
y resuena con tu sensibilidad tan refinada
y con la dulce ternura
de tu corazón de mujer bella…..






Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.

Mario Benedetti

viernes, 24 de mayo de 2019

Margarita Serrano En Los Remolinos.




Oleos de Constable.


Margarita Serrano Pérez me invitó
en 1964 cuando yo tenía 15 años,
a la Hacienda Los Remolinos,
a orillas del río Itata,
en la Estación General Cruz.

Los Remolinos, 
era un campo de su padre,
don Horacio Serrano Palma,
el "Taita", un poeta y sabio,
que calaba profundo 
como una lanza, 
y breve como la ráfaga.

Era un verdadero maestro,  
-"el maestro", de hoy 
es el gasfiter o el electricista-
que conocía la sabiduría del Oriente,
que en los años 60 era tan seductora
como ahora la inteligencia artificial.

Quiero compartir contigo,
esta experiencia de belleza
que atesoro en mi corazón,
porque nuestro deber es vivir
como si nunca fuéramos a morir.

No se trata  de vivir felices,
sino sencillamente de vivir
sin apegos desordenados
por las personas y las cosas,
que uno quiere, desea, o tiene .

Lo más bonito y permanente
de la visita a Los Remolinos
además de la Margarita y su familia,
tal sea aquel lugar irrepetible
-iba a decir irreductible-
donde el fruto de los cuidados,
no eran más, sino menos cosas.


Un lugar, donde la falta 
de las cosas esperadas
hacía aparecer los bienes inesperados:
así quizá, faltaba la luz eléctrica
para que pudiera haber proximidad,
conversación, y noches oscuras estrelladas,
para que el centro de la mesa 
fuera la vela titubeante, 
y no la certeza de la luz.
Como dice Jorge Teillier,
“a veces hay que apagar la luz
para tener conciencia de la luz.”

A veces hay que perderte Margarita
para tener presente el regalo 
que fue tu vida y hacerla nuestra.

Porque como dice Borges:
"También es nuestro,
lo que hemos perdido....
...Sólo es nuestro,
lo que hemos perdido".

Y el agua caliente,
la leche, o el pan,
todavía tenían relación con su origen
en el horno de leña, la vaca parida,
o en el fuego que el Taita prendía
cada mañana en el patio
debajo de un tambor
para calentar el agua, y luego el,
y los demás gritaban a su turno
"me voy a duchar", para ducharse
afuera, desnudos en el parque..

Esto me recuerda que una vez
en la casa de José Cruz,
Alberto Cruz, nos gritó:
"Encierrense en el baño,
porque voy a ir al baño 
en el jardín"...

El campo en Los Remolinos,
parecía salvaje, inculto,
un poco abandonado a su suerte,
porque quizá el fervor no se enseña tanto
haciendo producir un campo,
como haciendo fervorosamente
hasta lo más sencillo
que nos toca hacer
para que adquiera un sentido
en la existencia.

Dios nos dio a la Margarita,
y como dice Isak Dinesen,
después se acordó, y nos la quitó.

Tal vez nunca fue nuestra.
La amistad es un amor sereno,
que sobrevive sin un beso,
ni una lagrima,  
ni una pluma,
 ni una flor.

La amistad es un amor en potencia.
"Un fusil que está ahí descargado,
es mucho más que un fusil,
recién disparado" dijo alguien...

En los años 60 en el correo de Algarrobo,
recibí una carta de la Margarita
-el sobre tenía un membrete con vacas negras
que ponía “Hacienda Los Remolinos-
con un poema que decía algo así como,

"Ella me miró y me dijo:
estoy sola y se hace tarde,
y ya sé que no me quieres,
¿No te parece bastante?

 Su voz era como el humo
que en vez de subir se deshace,
su mirada una lágrima
que en vez de mirar, llorase.

Me miró, y no supe muy  bien
que contestarle,
y me quedó su lamento,
¿No te parece bastante?

Desde entonces vago a veces
por los caminos del parque,
estoy sola,
no tengo quien me quiera
y se hace tarde,
¿No te parece bastante?

Hasta pronto Margarita!


Germán






La Voluntad De Pelear

Solo te escribo solo para conversar contigo, y compartir mis inquietudes que son generales, e incluyen tanto a lo que s...