lunes, 22 de abril de 2013

Pasar Por Todo Una Vez Sólo.






Hemos pasado veinte años,
por caminos nuevos…
pasando por todo una vez,una vez sólo, y ligero”,
como dijo la mamá,
en la comida de despedida
de la casa de Américo Vespucio 406.

La pena no se acumula.
La felicidad no se guarda.
Somos también lo que nos falta.

Soy ciego, dice Borges,
y por eso me importan tanto
los colores que no puedo ver.

Están con nosotros
porque todavía nos faltan.

Es humano reír y llorar.
Con el tiempo nos podremos reír,
de lo que hoy día nos hace llorar.

La penas se pasan con tiempo.
La alegría se aprende riendo.
Lo malo pasa, lo bueno también.
La juventud pasa, la vejez también
y para siempre...

A vivir se aprende viviendo.
“La cosa mas real y bella es vivir.
Y no olvidar que es nuestra tarea.
Estemos donde estemos, hemos de vivir
como si nunca hubiésemos de morir”,
dice el poeta turco Nazim Himket.

Si es verdad lo que creemos,
todo el que cree, 
aunque muera vivirá.
Nadie que cree 
muere en realidad.

Como dijo muy bien la Rosario,
si están en el Cielo,
están riéndose de las cosas
que las ocupaban tanto.

Es necesario el rigor.
Pero no es suficiente.
Sólo la esperanza basta,
para fracasar contentos.  

Es mejor ver cien pájaros volando,
que tener uno en la mano.



Manos y anillos de mi bisabuela Bernarda


La felicidad está en nuestras manos.
Sin cambiar el mundo
como ellas querían,
podemos cambiar 
lo que hacemos de él,
mientras tanto.

Creer, es querer creer, dicen.
Quiero creer, y creo
que para lo que nos falta 
como dice Santa Teresa,
“Solo Dios Basta”.

Germán del Sol Guzmán
2 de Octubre de 2013