miércoles, 23 de junio de 2010

Los Edificios Altos con Sello Verde.































Cuales son los mejores edificios altos del sur de América?
Ninguno, creo yo.

Tal vez, en las ciudades de América al sur del río Grande,
no tiene sentido hacer edificios de más de 5 o 6 pisos.

Quizá, no sea necesario hacer aquí edificios altos,
porque la escasez de suelo que los podría justificar,
está creada artificialmente por la especulación
que facilita la política de fijar unos límites urbanos,
que se corren poco a poco para abarcar más suelo.

Tal vez, tampoco sea necesario aqui
hacer edificios altos para abaratar
el costo proporcional de infraestructura de la ciudad,
que no es necesariamente más alto en barrios de baja densidad
que en barrios de alta densidad, como lo demuestra Sanhattan.

















Tal vez, una de las mayores riquezas que nos negamos a usar,
es la abundancia de suelo apto para construir,
para esa mayoría que prefiere si puede elegir,
vivir en casas y barrios más dispersos por gusto,
y no porque no deseen una vida urbana.

Porque lo que hace que los barrios de una ciudad
sean urbanos, o sea más amables y tolerantes
para acoger la diversidad propia de la vida en la ciudad,
no es el urbanismo ni la arquitectura,
sino la urbanidad de las personas:
su educación o preparación,
para vivir bien en la proximidad de los otros.

Son sus habitantes los que hacen que una ciudad sea urbana,
y no la forma ni la densidad de la ciudad.
Incluso hay barrios más altos y más densos
que son menos urbanos que otros
más bajos y mas dispersos.

Y vuelvo a repetir el ejemplo de Sanhattan.


















Quizá la arquitectura es ecológica,
cuando no se limita a construir,
sino que abre en su ambiente natural y cultural
un vacío que sea fecundo para cada cual,
porque se llena
con lo que cada uno lleva consigo.

Para nosotros el paisaje es el país.
Una relación cultural entre las personas
y su entorno natural.
No es pura naturaleza como creen algunos,
aunque sea con las mejores intenciones
de conservarla.

Tal como en un pic-nic uno come lo que lleva,
en el paisaje que lo rodea cada uno ve
lo que lleva consigo.

Quién no distingue un árbol de otro,
solo verá del bosque su masa verde.

Quizá, la arquitectura de la América Latina
es de por sí ecológica,
porque trabaja sacándole partido con gracia,
a recursos que son casi siempre escasos.

Tal vez, la arquitectura solo es ecológica,
si hace bien lo que es importante,
para cumplir bien su función,
y no pierde energía inútilmente en alardes.

Tal vez por eso, la arquitectura ecológica puede mostrar,
que la belleza es el mayor de los lujos,
y no cuesta plata.
Sólo requiere que se trabaje con cuidado.
Y de esos cuidados gratuitos que prestamos a las cosas,
nacen la belleza y la gracia
que nos son tan caras o queridas.

Es ecológico construir menos y ofrecer más.
Hacer que lo importante aparezca como un privilegio.
Y que lo que no es importante desaparezca.

Que la uno se detenga
a gozar de ese silencio sugerente,
que llena el vacío creado por la arquitectura,
con las cosas que le importan.

Sin los estímulos que lo distraen en la ciudad.

Que uno disfrute de la cultura de la gente
que ha vivido feliz en los lugares más duros,
con más ingenio que medios.

En Chile el rascacielos más alto es la torre Titanium.
Y consiguió un sello verde como si fuera ecológica.
¿Que puede tener de ecológico un rascacielos
que resulta innecesario en un país
donde sobra y nos gusta el suelo?

Saludos,

Germán