martes, 17 de diciembre de 2013

El Pabellòn de Chile en Sevilla 92.

Hola Carla,

Te contesto con mucho gusto.
Estoy ocupado con mi trabajo, es cierto,
que incluye conversar con arquitectos como tu.

Porque uno no es arquitecto
porque haya hecho mucha arquitectura,
sino porque le hace falta hacer más...

Lee si quieres al poeta León Felipe....
"para enterrar bien a nuestros muertos
cualquiera sirve menos un sepulturero.."

Vamos al grano.
El Pabellón de Chile en la Expo Sevilla 92,
intenta relacionar a Chile con el mundo,
a través de la experiencia de arquitectura.

Chile celebra los 500 años del encuentro
de América con Europa,
mostrando en Sevilla que es
lo que hicimos estos últimos 500 años
con el espacio interior que nos legaron
entre muchas cosas,
a cambio por supuesto de otras,
como chocolate, maíz, frutillas o papas, etc.

Hasta entonces en América no conocíamos
el espacio interior:
la interioridad estaba afuera al aire libre,
en las grandes explanadas
donde nuestros antepasados construían pirámides,
o salas de juego de pelota como las de Uxmal o Monte Albàn,
o palacios de salas abiertas al cielo como en Chan-Chan,
o colocaban un rehué ceremonial,
o geoglifos como los del Salar de Pintados,
o llenaban una plaza principal de Cusco
con arena de playas de mar,
porque a los indígenas americanos
el medio ambiente cultural les coincidía
con su medio ambiente cultural.
Vivían y aun muchos viven,
en contacto directo con la naturaleza.
La relación de los europeos con la naturaleza
ha sido mediada desde la edad media,
por la calle, y la plaza del pueblo o de la ciudad,

Llevamos a Sevilla un edificio que intenta mostrar
lo que es para nosotros el esplendor de un interior
que se alza hoy en Europa, después de 500 años
de su influencia en nuestra cultura.

Para alcanzar su esplendor,
el interior se cierra al ruido de la calle,
e invita a las visitas a detenerse un rato
a ver la muestra de chile,
en medio del constante ir y venir propio de una feria.

El interior es un lugar templado y en penumbras;
un descanso de la luz cegadora de Sevilla,
y un alivio del calor implacable y sin sombras de la feria.

Para que la experiencia
no se agote en el primer instante,
el interior no puede aparecer de golpe al primer vistazo,
sino que debe irse revelando poco a poco
a medida que uno se adentra en la muestra.

Para eso, el espacio se hace un poco más denso.
Su longitud se comprime curvándose sin exagerar.
Y por los muros así curvados,
baja la luz natural resbalando en tres capas sucesivas
que iluminan el interior a distinta altura,........

y así sigue,,,,,

Te adjunto una memoria por si te sirve,
y te invito a entrar a mi blogg y a leerlo,
http://germandelsol.blogspot.com/

Porque creo que si quieres entender mejor,
lo que tienes que hacer,
mas que ver nuestras obras,
trata de ver lo que nosotros hemos observado,
y así sola te darás cuenta,
de que también puedes encontrar
motivos de inspiración para tus obras,

Saludos

German del Sol