viernes, 20 de abril de 2007

No Hay Metodo. Se Hace Camino Al Andar.







Hotel Remota en Patagonia, Chile








Trato de enseñarles a mis alumnos a superar la hoja en blanco
tratando de olvidar las ideas conocidas y los prejuicios arraigados,
haciendo los primeros croquis de la obra sin tratar de acertar
y por eso, sin ningún temor a equivocarse.

Les enseño a fracasar contentos,
porque creo que una buena obra de arquitectura,
esta hecha en un 99% de errores,
que se reconocen y se corrigen
si detrás de ella hay un salvaje domado,
que son nuestros egos y nosotros mismos.

Por eso digo que el error es bello.
La arruga es bella si se recibe como un bien inevitable.
Errar significa también vagar sin saber muy hacia donde uno se dirige.
Derrota es el nombre que le dan los marinos
al rumbo apropiado de un barco en la mar,
y Derrotero es el libro que contiene las Derrotas.

Tal vez, no se puede pedir que los primeros pasos sean buenos
para encaminar un buen proyecto.
Porque un buen proyecto no es una suma de pasos correctos,
sino el fruto de una decisión correcta tomada a tiempo en cualquier momento,
a lo mejor en plena crisis del proyecto.
Y que es correcta,
si logra reunir todas las ideas buenas y malas sueltas,
en algo mayor que es el proyecto.

Tal vez, y como dice mi hermano Patricio,
..."no importa tanto que todo sea bueno,
como que sea bueno el todo"...

Y a ese todo se llega, si se llega,
pensando con libertad sin temor a equivocarse
y sin poner a prueba a cada rato el proyecto.

No conozco ningún método para hacer arquitectura,
que no sea lo que Machado llamó tan bellamente
…“se hace camino al andar”.....
y en arquitectura se hace camino,
en la constante prueba y error.

Pruebas que no se hacen al tuntún,
sino con una intención clara,
y dedicàndose al trabajo.

Trato de transmitir mi amor al oficio,
mas que el oficio mismo.
Como dice León Felipe, otro gran poeta español,
“No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos,
cualquiera sirve, cualquiera……. menos un sepulturero

Trato de enseñar a mis alumnos
a detenerse por lo menos cinco horas diarias;
a no confundir lo importante con lo urgente:
en un momento puede ser urgente ir al baño,
pero lo importante sigue ahí pendiente,
y no hay que distraerse,
hasta, como dice Alberto Cruz,
"arrear las vacas hasta al corral".

Es decir, les enseño a estar disponibles
a la hora que sea que se presente el espíritu
que alienta las cosas y les da vida,
que es para mi, lo que persigue la arquitectura:
dar casas, calles y plazas con esa profundidad
que las hace fecundas para la vida,
tal vez porque muestra el esplendor de la condiciòn humana
tal como es, con sus miserias y grandezas.

Para animar a los alumnos de arquitectura
a aventurarse mas allá de las obras conocidas y celebradas en revistas;
quizà haya que transmitirles la confianza absoluta
en que si observan bien
siempre descubriran algo nuevo
entra las mismas cosas de siempre,
y aunque al principio el resultado de su trabajo sea malo
probando y probando se harà cada vez mejor.

Quizà asi cada uno se enamora finalmente de su oficio,
y no està tan fàcilmente dispuesto a hacer cualquier cosa
para ganarse bien la vida,
porque sabe exigirse a si mismo
todo lo que puede dar,
como dicen los futbolistas.

Un abrazo

German del Sol

jueves, 12 de abril de 2007

Para Que Sirve El Arte.


La idea de que estamos en el fin del mundo,
me recuerda una entrevista
en la que Agatha Christie le cuenta a un periodista,
que su sueño es hacerse una casa frente al mar de Tasmania.

El periodista le pregunta, "porque tan lejos?",
y ella le contesta..." de donde?"
Las canciones de Violeta Parra,
conmueven el corazón de quien las escucha
en cualquier parte.

Una vez perdido y sin plata
en la estación Victoria de Londres,
me salvo el día el escuchar a un grupo
que tocaba su canciòn "Run-Run se fue pa'l norte".
No eran chilenos como al principio creí,
sino unos terroristas italianos de las Brigadas Rojas,
me imagino que escondidos -"dormidos"- en Inglaterra,
que me pagaron el hotel la primera noche,,,
Tal vez para eso sirve el arte,
para encontrarse o desencontrarse.





Tal vez no estamos tan remotos,
la condición humana es una sola,
y la arquitectura aquí y en la quebrada del ají,
responde a otras vidas, que son la misma.

Como dice Leon Felipe,
.......Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.
(Romero solo....)
un abrazo,


German del Sol
20 Abril 2007

miércoles, 11 de abril de 2007

La Felicidad No Esta En Otra Parte.


La felicidad no está ni en el pasado ni en el futuro, es hoy,
La cosa más fácil,equivocarse,
El obstáculo más grande,el miedo,
El error mayor,abandonarse,
La raíz de todos los males,el egoísmo,
La distracción más bella,el trabajo,
La peor derrota,el desaliento,
Los mejores profesores,los niños,
La primer necesidad,comunicarse,
Lo que nos hace más feliz,ser útiles a los demás,
El misterio más grande,la muerte,
El peor defecto,el malhumor,
La persona más peligrosa,la mentirosa,
La mayor satisfacción,el deber cumplido,
El sentimiento más ruin,el rencor,
El mejor remedio,el optimismo,
El regalo más bello,el perdón,
El resguardo más eficaz,la sonrisa,
Lo imprescindible,el hogar,
La ruta más rápida,el camino correcto,
La sensación más grata,la paz interior,
La fuerza más potente del mundo,la fe,
Las personas más necesarias,los padres,
La cosa más bella de todas,el amor.
Teresa de Calcuta

miércoles, 14 de marzo de 2007

Panteon de Agripa



....en este caso el tamaño y la fuerza
hacen confusa la modestia
que fue necesaria en el Panteon,
para que no aparezca Adriano
ni siquiera Agripa a quien lo dedicó,
sino ese mas allá que aparece
como un vacío cruzado por la luz
sobre todas las visitas,

un abrazo

German del Sol
Enero 2007

lunes, 27 de noviembre de 2006

Relacion Entre Descubrimiento y Obra.

















Las relaciones que haces con las fotos son muy elocuentes
y ayudan a entender tu obra.
Retengo algunas cosas que me hacen refleccionar.
El hombre introduce la geometría para hacer crecer el jardín;
con la geometría expresa un dialogo y una creación que falta .
Curiosamente constato en la relación de fotos que haces
de unos acueductos en Caspana y las termas
y lo que he visto en las terrazas de cultivo en la región del Cusco.
Que la geometría le fue dado al hombre cuando nace la agricultura
de ahí pasa al arte y la arquitectura....

Esta geometría primordial parte con un dialogo con el entorno,
esto es lo que recuperas en tu obra.
Este dialogo no desaparece en la arquitecturas
esencialmente clásica como la griega .
Yo recuerdo el Partenon si bien se destaca de la naturaleza
reafirmándose en forma independiente,
por otro lado el Partenon y el conjunto de los edificios del acrópolis
es un dialogo, y un respeto, y una respuesta al entorno del acrópolis,
es un Machu Pichu Griego.

En tu obra del hotel Remota creo que logras una madurez .
Es un dialogo y una respuesta a lo dado
pero al mismo tiempo la forma que triunfa sobre el caos.

Lo apolíneo está, pero sin dejar la huella
del camino que se va haciendo al andar,
las formas improvisadas de de las piedras incas
y sus diseños y lineas sorprendentes
que nunca dejan de armonizar entre si
conjugando eternidad y vida.
Eso está en esta última obra.

Saludos
Juan Echenique
27 Noviembre de 2006

martes, 31 de octubre de 2006

Presentacion del Premio Nacional, por Patricio Schmidt




















Tumba Geometrica,
en la isla Cíclada de Naxos
Grecia.





Presentación del Premio Nacional de Arquitectura de Chile, 2006
Germán del Sol y su obra:

La arquitectura de Germán del Sol impresiona,
su arquitectura hace pensar, hace pensar profundo.
Su arquitectura a nadie deja indiferente.
Definitivamente la obra de Germán del Sol,
no es “más de lo mismo”.

A mí muchas veces me sobrecoge,
me admira su obra y su consecuencia,
lo consecuente de su obra con su palabra.
Conozco su palabra y conozco su obra,
he visto amanecer y ponerse el sol
en muchas de sus obras.
He sentido lo que él sintió.
He sentido lo que quiso hacer sentir.

Germán es un hombre de gran fuerza y energía,
en su actuar y en su pensar,
en lo que dice,
en cómo hace lo que hace,
y en como hace lo que dice.
En su propuesta.
Que es una propuesta de vida.
Inseparables en Germán del Sol
son la vida y la arquitectura.
La arquitectura es su forma de vida,
no es solamente su obra o su labor profesional,
es una manera de vivir;
la arquitectura está en su cotidianeidad,
en su quehacer constante.

Alguien decía que la arquitectura más que un arte,
más que una técnica o más que una ciencia, es un quehacer,
es algo que se hace, algo tangible.

Germán del Sol hace de la arquitectura mucho más que eso:
hace de la arquitectura una vida,
una forma de vida, fundida,
fusionada intrínsecamente formando parte de todo lo que hace.

Pero diré aún más: Ese ser consecuente, esa forma de vida,
marcan a su arquitectura de una inefable espontaneidad y naturalidad:
La de Germán del Sol es una arquitectura sin dobleces.
Su arquitectura es franca, es respuesta verdadera,
sin pretensiones vanidosas, sin adornos innecesarios,
es abiertamente una resultante de ese todo, de su vida,
de su pensamiento, de sus planteamientos,
de su postura frente a las cosas, de su propuesta,
de su ser impreso en su obra.

Impresiona esa franqueza, esa a veces descarnada respuesta:
su arquitectura es como él: espontánea y valiente. No claudica.
Crece sí, avanza, progresa, vive su formación constante,
su camino de vida, pero siempre apoyado en principios sólidos
y en un pensamiento profundamente analítico
que tiene el pragmatismo de quien busca constantemente descubrir,
develar mediante la utilización de todas las herramientas
que nos da esta profesión
―nos recuerda que la palabra “Técnica”
viene del griego “Hacer Aparecer”―
para así construir un mejor habitar del hombre,
reconociendo la realidad de ese hombre,
quitándole todo lo superfluo,
todo aquello que no es necesario,
quedándose con lo sustancial,
yendo siempre al fondo del problema,
entregando una respuesta sencilla en su lenguaje y en sus recursos,
pero admirable en su franqueza,
su fuerza y su conceptualización.

Con sencillez, con muy pocos elementos generalmente,
logra maravillar con sus espacios, sus proporciones,
su respeto a la naturaleza, su respeto a la esencia de las cosas,
de los materiales, de los lugares, de las personas, del hombre,
de las situaciones, del alma misma de los desafíos a los que se enfrenta.

Pero hay algo más: Germán es un poeta. Y como poeta, es un apasionado.
Poeta de la arquitectura, pero una vez más, poeta de la vida, de su vida.
Efectivamente, es un hombre lleno de pasión, su espíritu hierve de pasión,
nos lo hace sentir cuando habla, nos lo hace sentir con su obra, con lo que hace.
Y nos transmite su pasión, lo que quizás es su mayor compromiso
como premio Nacional de Arquitectura 2006: transmitir su poesía y su pasión
e iluminar con ellas. Su pasión por la verdad, por lo verdadero,
por una arquitectura que sea un testimonio de su verdad.
Germán reconoce su pasión, que es hija de su ser y de esa apasionada defensa
de su propuesta de sencillez y de verdad a través de la creación arquitectónica.

Sencillez apoyada en el ingenio. Vaya que sí! Un gran ingenio,
que es uno de sus recursos más sustanciales,
un recurso que él mismo afirma que no puede ser despreciado,
que es resultante de la escasez, de la pobreza.

El hombre nació pobre de cosas ―dice― pero rico en ingenio,
y ésa fue la herramienta más importante que tuvo
para enfrentar sus desafíos de vivir mejor, y creó así la riqueza.

La riqueza, hoy malentendida como la acumulación de bienes materiales,
se fabrica, es también respuesta,
pero debemos reconocerla cuando la vemos y la buscamos donde realmente está,
y claramente no está en esa rutilante y encandiladora parafernalia inútil,
sino está en la belleza, en el sentimiento bien expresado,
en el resultado verdadero, consecuente. Apasionado.
Nos enseña con su arquitectura tan poética y llena de verdades
a mostrar nuestras pasiones, sin temores, sin miedos: SEAMOS APASIONADOS!!!

Pero hay algo aún más profundo en la arquitectura de Germán del Sol: Él busca.
Sí, su arquitectura es una búsqueda, una búsqueda constante y sin descanso.
Busca tener conciencia, conciencia de su mundo, de su problemática, de su realidad.
Busca la belleza.

Me ha dicho Germán: “La belleza es el resplandor de Dios”
Y en su lenguaje sencillo y entendible me ha explicado que esa búsqueda de su vida,
esa búsqueda de la consciencia, de estar consciente, lo ha llevado a buscar la belleza,
esa belleza, ese resplandor de Dios.

Pero claro, este no es un desafío fácil ni de resultados garantizados,
exige sacrificios, postergaciones, exige humildad y reconocer errores,
exige caminar por un camino de esfuerzo.

A veces me parece que la belleza ya no importa, dice Germán,
parece que está prohibido o es mal visto decir que algo es feo.
NO! La belleza es el resplandor de Dios,
y nuestro deber insoslayable es ir tras ella.

Para eso hay que tener conciencia de la luz.
Tener conciencia de la luz nos da la fuerza,
el valor, la claridad para hacer sin ceguera,
nos da la sublime seguridad de estar en el camino correcto:
Y ese camino es EL AMOR POR HACER UNA COSA MEJOR.

Nada da lo mismo. Cada desafío,
por pequeño e insignificante que a primera vista nos parezca,
es importantísimo para el mundo y para nuestro propio camino de vida;
ése amor es uno de los fuertes mensajes que nos entrega hoy Germán Del Sol.
Hay que romper esquemas persiguiendo ideales.
Hay que luchar con pasión (y con poesía)
para no dejar que los pensamientos nos apaguen los sentimientos.

Caemos con frecuencia en lugares comunes
que fundamentamos orgullosamente en racionales intelectualizaciones,
y no nos damos cuenta que estamos escondiendo nuestros sentimientos,
no los dejamos aflorar, los dejamos estancados detrás de la puerta de los temores,
y ahí se apagan de inanición,
mientras alimentamos erróneamente al fugaz pensamiento.
No nos equivoquemos, dejemos salir a los poetas que tenemos dentro,
demos rienda suelta a nuestra pasión en nuestra respuesta arquitectónica.

Para terminar, quiero hablar de la preocupación de Germán por la pobreza,
la pobreza no resuelta que existe en Chile. Y también de la pobreza mal resuelta.
Eso nos toca a nosotros. Son campos de trabajo, de lucha, de creación,
son campos depositarios de nuestra pasión y de nuestros sentimientos
que corren como sangre caliente por las venas de nuestro quehacer arquitectónico,
inseparables de nuestra vida, de la vida de cada uno de nosotros,
y nos llaman a gritos. Escuchémoslos con atención, con el corazón abierto,
con generosidad.

La respuesta a los infinitos y múltiples desafíos que plantea la pobreza
son la mayor parte de las veces revestidos de sencillez,
con respuestas simples e interpretables como básicas
se cubren las necesidades en plenitud, pero con belleza.

No debe haber más búsqueda que esa. Plenitud y belleza en las soluciones.
Generemos esperanzas. Pero esperanzas basadas en la fe y la confianza.
Fe verdadera, esperanza y fe que sean tan potentes e indestructibles
que hagan pedazos a esta cultura de la desconfianza en que vivimos.
Entonces tendremos claro que no hay que generar expectativas. No.
Hay que generar esperanzas. De verdad.
Esa es la postura positiva ante la arquitectura y ante la vida.

Busquemos la verdad, la belleza, la luz, no nos dejemos vencer, seamos consecuentes. Analicemos, analicémosnos a nosotros mismos, analicémoslo todo,
y entonces, cuando tengamos una postura frente a las cosas,
dejemos salir nuestra pasión y nuestra poesía, y repondamos con la fuerza,
el rigor y la seguridad demoledora del sentimiento, con nuestra conciencia de la luz,
con la indestructible consecuencia que llevan en su alma, en su espíritu,
en su corazón, las obras sencillas, hechas con poco, pero que van tras la verdad,
tras la belleza, tras el resplandor de Dios.

Hoy se le ha otorgado el Premio Nacional de Arquitectura de Chile versión 2006
a un hombre que detenta esta consecuencia, al arquitecto Germán del Sol,
quien ha adquirido en este momento el compromiso con Chile y con nosotros
de perseverar en esta transmisión contagiosa de su mensaje,
constituyéndose así en un iluminador de futuras generaciones.

Dejo entonces con ustedes al arquitecto don Germán Del Sol Guzmán, Premio Nacional de Arquitectura de Chile 2006...



Patricio Schmidt Correa
Santiago, 28 de Octubre de 2006

martes, 25 de julio de 2006

Cuento del Cajón Negro.



















El cajon del estero Aihué,
en las Termas Geométricas.






Unos conocidos míos descubrieron
un cofre de fierro en buen estado
buceando entre los restos de un galeón
hundido en los canales de Chiloé.

En el cofre encontraron unas crónicas
de los conquistadores españoles,
con antiguos relatos Mapuches que cuentan
que buscando en los faldeos del Volcán Villarrica
unos cajones negros llenos de oro
que sus antepesados habrían enterrado,
encontraron unas fuentes termales muy abundantes
y con grandes poderes curativos
en una quebrada que corre hacia el sur del volcán.

Persiguiendo las termas de esta historia,
me encontré primero con que el cuento
había llegado hasta orillas del Lago Ranco,
y mucho tiempo después y por un amigo,
encontré las termas
en un fundo cerca de Coñaripe
llamado Cajón Negro,
tal vez por eso.

Saludos,

German del Sol
Diciembre de 2003

A Veces. A Juan Enrique Amenabar.










El Quique Amenabar, Juan Caribe, Angel Arrigorriaga (que tomò la foto) y yo, en la isla Margarita, Venezuela, Febrero de 1970



Un día en el mas allá,
los últimos serán los primeros.
Por el momento, y en el mas acá,
no.

A veces,
es mejor viajar ilusionado,
que llegar,
mejor retirarse a tiempo,
que esperar.

A veces,
es mejor pasar por el barro
sin ensuciarse,
que lavarse las manos,
sin pasar por el barro,
por no dejar no más.

Tener hambre es humano
y comer es milagro.
Mejor quedarse con hambre
que comer demasiado.

Es humano ofender sin querer
y queriendo también,
y mas vale pedir perdón tarde,
que nunca.

Celebrar es humano,
y cuando uno quiere
nunca faltan buenos motivos.
Mejor encontrarlos primero,
y celebrarlos después.
No vayamos a repetir los ritos
sin motivo, ni celebrantes.

Cuando se pierde se piensa,
mejor jugar que ganar,
pero siempre es mejor jugar,
que mirar.

Es humano reír y llorar.
Es mejor reírse de uno,
y llorar por otro.

Es mejor divisar cien pájaros volando,
que tener uno en la mano,
dice mi madre,
mejor tener sueños que valgan la pena,
no vaya a ser que se cumplan.

El hermano de don Julio Avilés,
no es tonto ni para soñar,
dice que sueña con gringas.

Mejor tocar primero la campana,
y salir después con la procesión.

Ni el placer ni el dolor
se suman o se guardan.
Son pasajeros,
que no se detienen:
el placer y el dolor, pasan.
Sólo queda, lo que hace falta.

El tiempo tampoco se guarda.
Dejándolo pasar confiado,
uno se asoma a la eternidad.
El tiempo que se cuenta,
es el tiempo perdido.

Pero lo que ha perdido amigo,
lo que no tiene,
no se lo quita nadie,
y tal vez por eso sea
lo ùnico que vale.

German del Sol
Diciembre 2004

lunes, 24 de julio de 2006

A Jorge Elton.















Quiero hacer un sencillo recuerdo,
un pequeño homenaje a Jorge Elton
quien supo descubrir y mostrar en su obras
aquello que hay de irrepetible para bien,
en cada momento y lugar de Chile,
y entre sus gentes.

Como dice el poeta Godofredo Iommi,
hay que ser absolutamente moderno.
Y yo entiendo que eso no significa
estar siempre buscando novedades,
sino mas bien volver al principio e intentar
mirar las mismas cosas con nuevos ojos.

Es decir, mirar de nuevo en otro momento,
y descubrir algo nuevo en el mismo lugar.
Descubrir por ejemplo, como Jorge Elton,
que para contemplar la naturaleza exuberante
que rodea el plano azul vacío del lago Villarrica,
dominado por gigantescos volcanes y nevados,
hay que crear un suelo propio desde donde mirar:
una losa plana continua separada del suelo,
como enseñó Le Corbusier,
un verdadero maestro,
-porque en chile, viene un maestro,
puede significar que llegó el gasfiter
o el electricista-
y este plano que se levanta
y se despliega en una dirección
como siguiendo el curso de una flecha,
es la única, quizá la mejor certeza
que puede ofrecer la arquitectura
para salir de uno mismo,
y contemplar embelezados como niños
todo lo que no conocemos:
el mas allá inesperado que es la naturaleza...

Al hotel Antumal en Pucón
se entra pegado al suelo de roca,
y se sale volando por la losa hacia el lago.
Se suma así la tradición mapuche,
con la arquitectura moderna.
Porque ser moderno es también entender
como San Agustín, que sólo hay
un tiempo que contiene todo aquello
que esta presente ahora.

Y Jorge Elton entiende que para abrir el espacio,
hacia el mas allá desconocido que es la naturaleza,
es necesaria una interioridad que retenga
por ejemplo, con la textura y el color
de la corteza de unos troncos de araucarias,
o con losas planas de hormigón
que contienen el interior entre el piso y el cielo
para que no se escape por los enormes huecos,
que abre para estar también afuera.

Ser moderno, es tal vez ser capaz de relacionar
lo que no tiene aparente relación,
porque quizá las personas y las cosas
solo se conocen en relación unas con otras.

No podríamos ni siquiera imaginar,
la riqueza inagotable de la naturaleza
que es un derroche de formas, de vida,
si hombres y mujeres no hubieran descubierto
en la línea recta y el plano, una certeza relativa,
latente en el bloque brutal que parece la naturaleza.

Jorge Elton es un arquitecto primitivo
porque entiende los deseos comunes de todos,
y al mismo tiempo, un arquitecto moderno,
porque entiende que hay que volver a construir
casi con las propias manos:
muchas veces llevó sus casas prefabricadas
hasta la obra para armarlas
en un carro arrastrado por su camioneta.

Y sus casas son tal vez, las únicas que conozco
que grandes o pequeñas,
siempre tienen la dignidad de un palacio,
como también exigía Le Corbusier,
tal vez para mostrarle a cada uno en su casa,
algo del esplendor que tiene su vida tal como es.

Jorge Elton goza con todo lo que hay,
y de esa mezcla donde las cosas no se distinguen,
como ocurre antes del alba,
va separando unas cosas de las otras,
y por oposición va haciéndolas aparecer.

Y aunque todo esto no sirva a nadie de consuelo,
sometidos a la majestad de su muerte,
creo que hay que elogiar la obra de Jorge Elton,
y recibir con modestia su herencia generosa.

German del Sol
Julio 2004

domingo, 23 de julio de 2006

Las Carreras de Llifèn. El Lugar en el Mundo.



















Semillero, Trueca, Hereje y los tres en Llifen, Julio 2004

El afecto proviene tal vez de los cuidados
que cada uno presta a los demás,
¿y porque no?, a si mismo.
Pensaba esto en las carreras de caballos a la chilena,
mientras el carro bomba venia a buscar
a un par de bomberos haciendo sonar su sirena
para ir a apagar un incendio,
conscientes de su importancia grande o pequeña,
que les da un lugar en el mundo,
que casi todos aquí encuentran.

Lo mismo da que este mundo sea grande o pequeño,
todos al fin y al cabo queremos ser queridos en algún lado,
quizá a imagen y semejanza de Dios,
a quien en su todopoderosa majestad
no se le ocurrió otro lugar mejor para hacerse querer,
que en este redondo Llifèn que es la tierra.
En una celebración a lo que es el pensamiento intuitivo
aparentemente irracional,
ese que una vez pensamos que era espontáneo,
sin duda acumulado por siglos de resolver con éxito
cuestiones vitales,
todo se desarrolla bien en este Ascott peluzón y buena onda,
por gracia de la providencia.
Todo parece fruto del azar y de la suerte. Nada organizado.
Sin embargo la providencia cuida al viejo porfiado, “el pata de lana”,
que se pone en medio de la pista a la llegada de los jinetes,
que corren a pie pelado y con espuelas,
y frenan el caballo entre saltos de matas;
el contrario guarda la caja, fija las reglas,
nadie pelea, todos gritan, los mas borrachos puras leseras;
los participantes mas serios que un celebrante
en un antiguo rito muy importante.
El cuidador que preparó el potro desaparece,
y el potro queda solo bajo los árboles;
para correr el jinete no tienen espuelas ni fusta,
las piden prestadas justo antes de la carrera;
el jinete parece contratado de toda la vida,
pero en realidad lo fueron a buscar a las cuatro de la tarde;
estaba esperando afuera del campo,
como quien espera que alguien lo salve.
Pienso, a pesar de leer unas páginas de Pessoa
que explica de modo brillante
que no hay nada que encontrar en un viaje,
que a él no le interesa en absoluto
porque lo que no está dentro de uno para él no existe,
que como somos una parte de la creación,
nuestro ser interior no refleja sino
un punto de vista entre millones,
que en parte se descubren saliendo de uno mismo,
por afecto o simple curiosidad hacia el mundo,
que es mas ancho y diverso que la imaginación mas fértil,
o el espíritu mejor iluminado.

San Agustín dice que “ la creación es un libro,
y el que no viaja solo lee una hoja...”
Te parecerá exagerado todo este cuento,
después de ir solo a las carreras de Llifèn.
No se si es fruto del aislamiento voluntario de la Quinta Chucao
o del recuento anual de cuentos y sorpresas,
o un la mezcla de las cosas que leo.

Coke, el cuidador del Chucao con sus mejores galas,
tan chupado que los pantalones se le caían por delante,
y no por atrás como a los hip-hoperos,
dejando ver la marca Hugo Boss, zapatos de Gorotex,
y una de mis camisas con las iniciales GS en el bolsillo,
(pensará que “GS” es otra marca mas supongo).

Queda después de todo, la inocencia y bondad del mundo rural,
donde tal vez, la agresividad de la naturaleza humana
se gasta en sobrevivir y no haciendo bobadas,
porque casi todos se necesitan unos a otros
para negociar la vida,
que aquí no se puede comprar callado
con una tarjeta en la mano
en una
caja.

Saludos,

German del Sol
Febrero de 2006

jueves, 20 de julio de 2006

Entrevista de Rosario Mena a German del Sol.



Si quiere leer la entrevista que me hizo Rosario Mena
en Nuestro.cl puede visitar el sitio:

http://patrimonioculturaldechile.cl/nuestro/biblioteca/textos/german_sol3.html

miércoles, 19 de julio de 2006

El Mejor Regalo de Guillermo Pollack

Don Guillermo Pollack,
fundador del Hotel Antumalal en Pucòn,
y del viaje como el placer de sumergirse
en la cultura y naturaleza del mundo.


En uno de sus viajes a Chile,
el Secretario de Estado Norteamericano George Schultz
visitó Pucón, en la zona de los lagos.
Su anfitrión fue don Guillermo Pollack
dueño y creador del Hotel Antumalal.

El Antumalal recogió con la arquitectura de Jorge Elton,
la idea ancestral del modo de vida mapuche
y de otros muchos indígenas de América,
de vivir en relación directa con el paisaje, (territorio)
sin la mediación de la calle del pueblo o la ciudad,
tan propia de Europa.

Don Guillermo, viendo seguramente que mister Schultz
era incapaz de desconectarse de sus tareas
aparentemente muy importantes,
para apreciar el lugar que venía a conocer,
y que ahora tenía a su alrededor,
en todo su esplendor gracias a la arquitectura,
le dijo:

“Mr. Schultz, no se por cuanto tiempo
UD. podrá aceptar este regalo,
que es lo mejor que puedo darle”…
y le puso una silla en medio del pasto
mirando hacia el gran Volcán Villarrica.

Y me contó don Guillermo,
que Schultz estuvo sentado inmóvil
por lo menos quince o veinte minutos.

Germàn del Sol
Diciembre 2005

sábado, 15 de julio de 2006

Los Remolinos Revisitado


El escritor Horacio Serrano Palma, "El Taita".

Un verano, cuando tenía 15 años,
Margarita y Marcela Serrano me invitaron
a la Hacienda Los Remolinos,
a orillas del rio Itata.

Quiero contar esta experiencia tan bella
que he conservado en mi corazón toda la vida,
porque creo que ella mantiene la esperanza
de que se puede ser feliz
si no se tienen apegos desordenados
por las personas que uno quiere
ni por las cosas que desea, o se tiene.

Para mi lo mas bonito y permanente
de la visita al fundo Los Remolinos,
tal vez sea, que aquel era un lugar irrepetible
-iba a decir irreductible-
donde el fruto de los cuidados no eran mas,
sino menos cosas;
donde la falta de cosas esperadas
hacía aparecer bienes inesperados:
así quizá, faltaba la luz eléctrica
para que pudiera haber proximidad,
conversación, y noche;
y había otras,
como el agua caliente,
la leche, o el pan,
que todavía tenían relación
con su origen en el horno,
la vaca, o en el fuego
que el Taita hacía cada mañana
debajo del tambor;
el campo parecía salvaje, inculto,
un poco abandonado a su suerte,
porque quizá el fervor no se enseña
haciendo producir un campo,
sino haciendo fervorosamente
hasta lo mas sencillo que toca hacer,
para que adquiera un sentido
en la existencia.

Creo,


Germán del Sol
Enero de 1965

A Mi Capitán Luis Rosselot.

“Oh Capitán, mi Capitán", El duro viaje parece concluido, A los lejos se escuchan Ruidos de puerto.... , ...