viernes, 8 de noviembre de 2013

A la Hija de la Modelo se le Murió el Gato.

















A la Hija de la Modelo se le murió el gato.
Y como estaba tan apenada
la llevó al taller de escultura de Matías Vial
en la Universidad de Chile,
donde se entretuvo modelando en greda
hasta que de repente
se puso a llorar a mares.




















La Natalia la llevó al casino
a tomar un jugo,
y Matías le fue a comprar
varias barritas de chocolate.

















































Cristián Freitze, uno de los alumnos,
se acercó al rinconcito
donde la niñita estaba trabajando,
y descubrió un gatito de greda.







































Entonces los del taller se dieron cuenta
de que había hecho el gato.
Probablemente sin pretenderlo,
se había conectado con su pena.





















Esa es la función del arte:
reflejarle a cada uno
las personas y las cosas que le importan,
incluso cuando ni siquiera sabe.

























Un abrazo

Germán

El Espacio Publico en Paris.



















Ojalá me entiendan este resumen que hicimos,
para agradecer a mis amigos Francoise y Francois Lemarchand
un precioso regalo francés:
esos planos enormes de maicillo,
ordenados geométricamente
con macizos de boj e hileras de plátanos orientales,
abiertos generosamente;




















un espacio público no privatizado por rejas, guardias,
ni publicidad comercial,
donde uno puede tomar, fumar, y conversar a cualquier hora
en la vereda de un bar,
aunque llueva un poco,
mezclado en una multitud anónima vestida de negro,
o caminar tomado de la mano de quien uno quiera
por la orilla adoquinada del Sena
sin barandillas ni rejas,
















la hermosa amistad de sus amigos Bergitt y Christián,
y sus cantos rituales tan primitivos y frescos,
el queso fresco de ovejas de Córcega,
los vinos sabrosos y suaves,
el gusto de comer con ellos,
y caminar por Versalles
en fin,




















los mejores recuerdos
de momentos felices que uno atesora,
porque esa es la felicidad,
no creen?


























Igual vuelvo feliz a Santiago,
aunque esta ciudad sea todo lo contrario,
y vaya en camino de convertirse en Barcelona,
una ciudad de gente apurada y poco amable
llena de autos y de ruido,
donde los buenos lugares para caminar o andar en bicicleta
están lejos de la vida diaria, etc,

un abrazo

Germán


Querido Germán,

Siempre regalas palabras sugerentes.
París, Francia. ¡Qué Lugar!
Entre mis mejores recuerdos,
algunos de los más felices se dieron allí.

Andando por París,
viviendo en un departamentito en el Boulevard St. Michel,
con mis hijas hace ahora casi 4 años,
mostrándoles esa ciudad ya para mí muy amada,
que me deslumbró –literalmente-
en mi primera salida de España sin mis padres,
a los 16 años viajando en tren con un gran amigo,
a la que volví otras veces,
y más adelante con Sonia, doblemente enamorado,
en una mini luna de miel
–estaba a punto de acabar el sufrido proyecto fin de carrera-,
y que siempre me extasía.

La verdad es que París es
una de las más completas y maravillosas obras humanas.

Y Francia habría que inventarla si no existiera.

A los 16 años recorrí Normandía con ese amigo,
en una felicidad pura como nunca recuerdo.

Francia es casi es una obsesión;
en 2006 recorrimos deliciosamente lentos el canal du Midi,
en una barcaza,
tomando queso y vino y viendo el cielo y el sol y la luna
a través de la bóveda de los árboles sobre el canal,
y fuimos de noche en bicicleta por los caminos entre los campos,
con Patricia y Helena en esa edad irrepetible para un padre.
En 2008 recorrimos en bici parte del curso de Loira,
en días soleados y lluviosos,
parando en pueblitos llenos de Francia.

La naturaleza civilizada.

Sé que Woody Allen te repele,
pero tienes qué ver su última película, Midnight in Paris.

Es deliciosa. Y una oda a París.

(y él no aparece en la pantalla).

jueves, 7 de noviembre de 2013

México, Grandes Explanadas.







México,

"vamos de salida",
mas celulares que gente,
platican, bueno! bueno!, baii!
Ándale! Híjole!
y a gritos se multiplican,

El aeropuerto es una palapa de paja,

como las casas de la Hacienda El Tangue
en Pichidangui,
llenas de aire y de encanto,
palapas grandes,
troncos gruesos amarrados,
pilares altos vigas y cumbreras
de largas y delgadas viguetas,
cuelgan superpuestas las palmas.

Espacios abiertos heredados,

presentes en todas partes,
los mexicanos no los han olvidado.

Seremos capaces también nosotros

de heredar esas calles que varían de ancho,
dejando por todas partes vivos
espacios intersticiales,
plazas que se extienden generosas,
primero abriendo en el paisaje natural
o en la ciudad,
un plano limpio de piedra,
sin objetos y sin anécdotas,
un plano que mal llamamos vacío,
cuando en realidad esta lleno de sugerencias,
un vacío fecundo que se llena
con lo que cada cual lleva adentro,
y que cada uno llevará consigo
cuando se vaya y se aleje,
como yo lo traigo conmigo a Chile
como si fuera mía también esa riqueza,
ese hacer tanto,
con solo quitar lo que hay cerca,
y dejar que la distancia
a las personas y a las cosas
se salve y crezca,
dejar que las personas y las cosas pasen lejos,
y pasar uno a su vez por la plaza una vez solo,
una vez solo y ligero,
como se pasa por la vida según León Felipe,
el poeta español que vivió en México.

Planos que se abren y luego suben

por escaleras y rampas,
los muros pesados y altos
que cierran las plazas,
y al mismo tiempo les crean
un horizonte propio que refuerza el paisaje,
porque lo aprieta contra las lejanías
y el cielo azul, o las nubes negras.

Muros pintados primero de colores fuertes

y luego pintarrajeados,
manchas de colores
que vibran entre si,
una lección de arte
salida de una batalla
entre la unidad del color decidido,
y los grafiteros.

Colores fuertes que mueren en los cantos,

para que aparezcan otros del otro lado,
pinceladas sueltas y confiadas,
que tiemblen con las sombras
del adobe turbado por el polvo
y las grietas del tiempo,
y el trabajo nacido de las manos,
sombras de molduras coloniales,
y de portones de tableros de madera
altos, pesados,
sobados en los cantos…
adentro patios enclaustrados,
grandes de tamaño
los patios de iglesias,
monasterios y palacios,
pilares gruesos corredores frescos
bancos livianos arcones largos,
altos muros y a veces, una pileta de agua,
uno que otro árbol grande
que se asoma hacia los lados,
grandes de contenido,
los patios de las casas,
el universo entero en un patio
quería tener Barragán
y lo encontró quizás
en los patios de Eduardo Padilla,
que están en un plano mas alto
que el interior de la casa,
y se sube a ellos,
como a una espesura de árboles
cuadrada por los muros.

Un abrazo


German del Sol

Lo Fugitivo Permanece.

Oh Roma!, en tu grandeza, en tu hermosura
huyó lo que era firme,
y solamente lo fugitivo permanece y dura.
Francisco de Quevedo.


Estimados amigos,

Quizá, la arquitectura es ecológica,
cuando no se limita a construir
sino que abre en su ambiente natural y cultural
un vacío que es fecundo
porque se llena
con lo que cada persona lleva consigo.

Para nosotros el paisaje es el país.
Una relación cultural
entre las personas y su entorno natural.
No es pura naturaleza,
como cree la ecología profunda.

Tal como en un pic-nic,
uno come lo que lleva,
en el paisaje que lo rodea
cada uno ve lo que lleva consigo.
Quién no distingue un árbol de otro,
solo verá del bosque su masa verde.

Quizá, la arquitectura del sur americano
es de por sí ecológica,
porque trabaja sacándole partido con gracia,
a recursos que son casi siempre escasos.

Tal vez, la arquitectura solo es ecológica,
si hace bien lo que es importante,
para cumplir bien su función,
y no pierde energía inútilmente en alardes.

Tal vez por eso, la arquitectura ecológica puede mostrar,
que la belleza es el mayor de los lujos, y no cuesta plata.
Sólo requiere que uno trabaje con cuidado.
Y de esos cuidados gratuitos que prestamos a las cosas,
nacen la belleza y la gracia.

Es ecológico construir menos y ofrecer más.
Hacer que lo importante aparezca como un privilegio.
Y que lo que no es importante desaparezca.

Que la uno se detenga
a gozar de ese silencio sugerente,
que llena el vacío creado por la arquitectura,
con las cosas que le importan.
Sin los estímulos que lo distraen en la ciudad.

Que uno disfrute de la cultura de la gente
que ha vivido feliz en los lugares mas duros,
con mas ingenio que medios.

En Chile el rascacielos más alto es la torre Titanium.
Y consiguió un sello verde como si fuera ecológica.
Que puede tener de ecológico un rascacielos
que resulta innecesario en un país
donde sobra y nos gusta el suelo.

Saludos,

Germán

Caballero Opinando Sentado en un Sillón


Alguien dice que soy un
"Caballero opinando sentado y desde un sillón”.


Ahora todos hablan de "tener calle",
de salir a terreno, de estar en acción.
Para hacer las 300 mil casas que faltan,
hay que sentarse en un sillón a pensar. 
Tomar distancia para no quedar enredado 
en la pura urgencia de la situación,
abrumado con los "problemas" de la gente,
incapaz de superar los prejuicios,
y los acontecimientos inmediatos,
atrapado por el fuego que quería apagar,
una actitud muy generosa y romántica,
necesaria para vernos mejor a nosotros mismos,
pero inútil para hacer las casas que faltan,,,
que en vez de pensarlas de una en una, 
hay que pensarles de cien en cien.

Es cierto como dicen los chinos,
que un largo camino comienza con un paso,
pero si uno tiene que irse hoy a Nueva York,
si quiere llegar no se va pie paso a paso,
tiene que dar un salto de escala,

no les parece?

German del Sol

En Toda Casa, Un Palacio.

Me preguntan, ¿Qué es para mí una casa o departamento de lujo?
Tal vez, un departamento de lujo debe ser una casa,
una casa debe ser siempre un palacio,
y un palacio, no más que una casa con privilegio.

Privilegio es la vista a la cordillera, o al mar,
o a un grupo de árboles.
el sol que entra en la mañana
por la ventana,
el silencio del barrio que permite el descanso,
o la oscuridad de la noche que deja gozar la noche;
niños que juegan en la calle,
o la cercanía de una plaza, del colegio, o del trabajo.

Privilegio es un espacio generoso lleno de rincones
-que algunos piensan que no sirven para nada-
los cielos altos de las casas antiguas y de los colegios,
por donde uno vaga cuando esta apenado o distraído,
los tablones de madera del piso y de las escaleras,
que crujen con los pasos, o con los cambios de calor,
la lluvia que tararea en las tejuelas de madera,
como dice Neruda, "con su idioma de violín".

Un lujo los espacios luminosos y silenciosos,
casi desnudos de muebles y accesorios,
de algunas obras de arquitectura de la América precolombina,
como las salas exteriores del palacio de Chan-Chan en Perú,
o las salas de juego de pelota de Chichen Itza o de Uxmal, en México,
o la plaza de Chinchero cerca de Cusco, Peru,
o las Plazas de pueblos como Caspana, Toconce o Ayquina, en Chile.

Aunque no se pueda vivir en ellas,
verlas es un placer que invita a soñar con algo mejor,
que tener mas cosas, mas caras, y mas grandes.

Germán del Sol
Noviembre de 2013

domingo, 27 de octubre de 2013

Corazón De Piedra Verde.



La lluvia corre por el piso de piedras
de la explanada de le escuela de arquitectura
del Instituto Tecnológico de Monterrey.
El agua corre bajo las maquetas
sobre enchufes boca abajo
que con Eduardo Castillo
tratamos de enderezar.

Los alumnos explican sus proyectos
de casas y lugares de trabajo
para jóvenes discapacitados intelectuales,
que la fundación Andares prepara,
para llevar una vida tan plena como puedan.

Sus necesidades son las mismas,
igual que todos necesitan
una buena casa y de un trabajo
en un lugar como todos esperamos.

El primer obstáculo para ellos
es aprender a sentarse,
nos cuentan las directoras,
aprender a quedarse quietos,
a detenerse en algo,
que es lo primero que uno debe aprender:
porque el niño, lo que quiere es jugar.
no mirar,
“mucho mirar y poco jugar”…
dijo mi hijo Matías después de un viaje
en auto a Chiloé donde llovía y llovía.

El niño que hay en nosotros
no quiere dejarse domesticar,
crecer, ni ser mayor,
no quiere madurar,
y hacerse cargo de su vida
para que dependa de el,
sino depender de otros
para poder disculparse.

El discapacitado mental,
que todos somos en alguna medida,
necesita aprender a ser libre,
y a hacerse responsable,
porque eso lo hace mas feliz.


Y, a andar se aprende andando.
Caminando del brazo, pero caminando.
Paciencia dice Andares,
para que cada uno se tome su tiempo.
Para aprender a liberarse,
y al mismo tiempo aceptar un jefe,
que los dirija en un trabajo útil,
pagado justamente,
que nos es pagarles mas si hacen menos,
sino pagarles lo que hacen…

Aprender a no dar lástima,
ni querer recibir la caridad pública,
sino afecto verdadero
que es aquel que no se contenta con poco,
pide mas, espera y sueña,
y se alegra, pero no así no mas.

Los alumnos llenos de buenas intenciones,
demasiadas tal vez,
para un proyecto tan lúcido y apropiado,
que no se tira la manta al hombro
para resolverlo todo de una vez,
apurado y ligero,
sino aprendiendo despacio,
a ayudar poco a poco con paciencia.

Los alumnos puras  buenas intenciones
en si mismas sin medidas,
sin proporción con el encargo,
sin evaluar las decisiones
sin calcular los costos,
volando ambiciosos,
bien lejos, en los primeros vuelos.

En arquitectura la intención
sin duda esta primero.
Pero luego se contrasta con el dibujo
que se aproxima a la obra,
como un cazador furtivo
a su presa,
no nunca directo al grano,
para no espantar lo que busca,
que se desconoce y se esconde,
y se le escurre entre las manos.

Los intentos son ambiciosos,
pobres los resultados.
Tendrá que ser así
para aprender,
porque a quien nada espera
nada le llega.
Porque para descubrir
algo que valga la pena,
tal vez, haya que atreverse a buscar
mas allá de los límites conocidos,
de los prejuicios arraigados,
de los lugares comunes aprendidos.

Tal vez, para descubrir algo que valga la pena,
haya que aprender a fracasar contentos,
en la esperanza de que todo acierto,
esta constituido de un 99% de fracaso.

Pero quizá, haya que aprender también
que toda búsqueda si pretende ser fecunda,
requiere interiorizarse con lo que se busca,
saber algo que ayude a reconocerlo,
como uno aprende a conocer primero
las pisadas, o las costumbres del animal
o el canto del pájaro, que quiere ver.

No se puede descubrir algo
de lo que nada se conoce,
aunque sea por nostalgia o por intuición.
Por eso sus emisarios que no conocían el caballo
le contaban a Moctezuma,
que los españoles venían montados en venados.

Tal vez solo aquellas piedras,
a las que se les descubre una interioridad,
o sea una propiedad que nos interna en lo que son,
pueden dar de si a golpes,
una flecha de obsidiana,
una máscara de jade,
o un corazón de piedra verde de turquesas.

Tal vez porque solo a golpes bien orientados,
hacia el descubrimiento de su propia interioridad,
llegan a ser plenamente lo que son.


German del Sol


El burro y el Caballo.



El burro trota en el aire casi sin tocar el suelo,sin doblar sus patas, camina sobre ruedas.

El jinete sentado de lado
muy atrás en un punto,
con las piernas colgando.

El burro trotando apuradotraza una recta cierta en las posibilidades infinitas del arenal descampado.

No cruza el espacio jugando
como un pájaro con el viento, sino como flecha lanzadahacia un destino humano...

El burro es terco y económico como un Yaris, no tiene la gracia y distinción de un caballo, o la pedantería tonta de un dromedario, el burro es el que da mas kilómetros con menos pasto, es una parte deseable de la pobreza,de no tener mas de lo que se necesita, para no depender demasiado de nada que uno no este dispuesto a perder...

Pero no te hagas ilusión por eso de que toda pobreza si no ha sido elegida en si misma es buena; una cosa es la pobreza del nómada que elige para llevar en su camello solo lo indispensable para ir hacia su destino de pozo en pozo ligero de equipaje, y otra es la pobreza del que sufre hambre frío, soledad o sinsentido, nada de esto elegido por el, sino impuesto por la ignorancia de las propias capacidades, por la falta de cultura, eso que Uds. a veces dan por descontado, un esfuerzo de cientos de años que han hecho las mujeres y los hombres para superar la condición de la naturaleza que en principio es puro sobrevivir, y poder hacer algo por el puro gusto de hacerlo que es el sentido de la belleza y del arte, imitando en eso un poco a Dios que después de la creación descansa el séptimo día para gozar de su obra, porque una vida vivida siempre ocupada aunque sea cada día de su propio afán, sin detenerse a pensar en lo que se anda, ni reparar en su destinación no merece la pena ser vivida porque es igual a la de un zorzal que desde que sale del huevo lo único que hace es comer y cagar...
bueno por hoy,
German del Sol

Ourzazate, Mayo, 2006 

lunes, 14 de octubre de 2013

Colegio del Verbo Divino.



¡del Sol!
¿Que?
¡Se dice, que Padre!
¿Que, Padre?
¿ En cuentos exámenes ha fracasado?
¡En ninguno, Padre!
¿Y en cuantos espera fracasar?
¡En ninguno Padre!
¡Me alegro, me alegro!


Conversación a la salida del colegio VD
con el Padre Antonio, en los años 60

jueves, 3 de octubre de 2013

Concurso del Pabellón de Chile en Milán 2015.




Carta al Directorio de la AOA.

Estimados arquitectos,

El jueves 3 de octubre, 
recibí una invitación de Ives Besancon, presidente de la AOA,
a formar parte del jurado 
del concurso del Pabellón de Chile en Milán 2015,
que se reunía la mañana siguiente.

La AOA tiene mi correo y mis teléfonos, 
para ubicarme cuando quiere.
Siento mucho que esta falta de interés por avisarme,
me haya impedido defender como debo,
el punto de vista de los concursantes.

Lo mínimo que espero de la AOA, 
es que les haga saber a todos los concursantes,
que no fui invitado a tiempo a representarlos 
como ellos eligieron.

Si la AOA no puede ser imparcial, 
¿con que autoridad llama a concursos?
Hago pública esta duda.

El que avisa no es traidor....dicen

Germán del Sol

A Mi Capitán Luis Rosselot.

“Oh Capitán, mi Capitán", El duro viaje parece concluido, A los lejos se escuchan Ruidos de puerto.... , ...