lunes, 7 de abril de 2014

Laufen Manifesto. The Need of Beauty.

Estimado Germán:
Se ve que están teniendo problemas en la página web del manifiesto, por lo que de momento no es posible adherirse. Me he puesto en contacto con uno de los fundadores (Andres Lepik) y me ha dicho que intentarán solucionar el problema a la brevedad. En cuanto él me diga que lo han solucionado te lo comunico.
En cuanto a tu pregunta de ¿cómo convertir esas palabras en obras hechas? Pienso que a lo largo de gran parte de tu obra ya lo has hecho, y también a través de los pensamientos que compartes generosamente con nosotros en tu blog. De cualquier forma, siempre es bueno que nos hagamos esta pregunta para no caer en el conformismo: ¿qué más puedo hacer por esos seres humanos a quienes se les está negando el derecho a una vivienda digna? Y no hace falta ir muy lejos, pues en nuestra querida América persiste la injusticia que margina a innumerables personas a la "invisibilidad".
Pienso que, gracias a Dios, hay muchos arquitectos trabajando con esta conciencia profundamente humana de la arquitectura, y su ejemplo debe ser un estímulo y una invitación a revisar nuestro trabajo, pues se trata de hechos y no de palabras. Tan sólo hace falta mirar lo que está haciendo un arquitecto como Diébédo Francis Kéré en Burkina Faso. Su ejemplo está siendo un estímulo para mucha gente en todo el mundo. Yo no me canso de ver el milagro que está produciendo en su pequeño pueblo natal: Gandó. En pocos años la vida de mucha gente ahí ha cambiado totalmente, se han abierto nuevas esperanzas y muchos sueños se han hecho realidad. Aún queda mucho por hacer, pero el bien que ya se ha hecho es inmenso. Creo que lo mejor que ha hecho Diébédo por su gente es darles esperanzas y confianza en su propias capacidades y medios. Ellos ahora saben que son capaces de lograr muchas cosas "unidos en comunidad". Estoy seguro de que de Gandó saldrán personas que harán mucho bien a ese país y al mundo. Un ejemplo de esto es que una persona como el director de cine y teatro alemán Christoph Schlingensief (recientemente fallecido) haya buscado a Diébédo para que realizara su proyecto de una ópera en África (Opera Village): http://www.operndorf-afrika.com/en/home.html
Mirando las obras de Diébédo en su página web uno descubre las maravillas que se puede hacer con pocos medios, pero con mucho trabajo e ilusión: http://kerearchitecture.com y http://www.fuergando.de/index.php/en/
Hace poco dio una charla corta en TED en la que habla con el corazón de su experiencia (te recomiendo que la mires): http://www.ted.com/talks/diebedo_francis_kere_how_to_build_with_clay_and_community También recibió el premio Holcim en Suiza y dio una conferencia un poca más larga en la que muestra gran parte de su trabajo: http://klewel.com/conferences/epfl-archizoom/index.php?talkID=27&talkTime=150
Lo que más me gusta de este hombre es que no es un iluso, ya que antes de emprender un proyecto en su pueblo asegura tener los medios suficientes no sólo para la obra, sino para cubrir sus honorarios, pues eso le permite mantener su despacho en Berlín y asegurar que podrá continuar brindando ayuda a su gente. Creo que se puede aprender muchísimo de este hombre. Te adjunto su currículum. Es bonito ver su trayectoria (empezó a estudiar arquitectura en Berlín a los treinta años y al terminar la carrera obtuvo una plaza de profesor en la Universidad de Berlín).

Finalmente, te comento que hace poco estuve releyendo el libro del cineasta ruso Andréi Tarkovski: "Esculpir en el tiempo". Es un libro maravilloso que quizá ya hayas leído, pero si no es así, no dejes pasar más tiempo. No te arrepentirás.
Lo que me parece increíble de Tarkovski es el gran valor que otorga al arte y al hombre. Él busca mediante sus obras ayudar a que el hombre se plantee las preguntas más fundamentales sobre su vida. En una parte de su libro escribe:
"El arte surge y se desarrolla allí donde hay ese ansia eterna, incansable, de lo espiritual, de un ideal que hace que las personas se congreguen en torno al arte. El arte moderno ha entrado por un camino errado, porque en nombre de la mera autoafirmación ha abjurado de la búsqueda del sentido de la vida. Así, la llamada tarea creadora se convierte en una rara actividad de excéntricos, que buscan tan sólo la justificación del valor singular de su egocéntrica actividad. Pero en el arte no se confirma la individualidad, sino que ésta sirve a otra idea, a una idea más general y más elevada. El artista es un vasallo que tiene que pagar los diezmos por el don que le ha sido concedido casi como un milagro. Pero el hombre moderno no quiere sacrificarse, a pesar de que la verdadera individualidad sólo se alcanza por medio del sacrificio. Nos estamos olvidando de ello y así perdemos también la sensibilidad para nuestra determinación como hombres."
Sus películas (como Andréi Rubliov, La infancia de Iván, Stalker, Nostalgia, Sacrificio, etc.) son poéticamente maravillosas y producen en quien las ve una conmoción (catarsis) que invita a la reflexión y a revisar la propia vida. Es verdad que en ellas, como en las obras de Dostoievski, se manifiesta el drama de la existencia, pero también se da una visión elevada del hombre que ayuda a darle un sentido profundo y trascendente a nuestra vida.
Seguimos en comunicación y recibe un fuerte abrazo,
Carlos

P.D. Tengo muy presente a Chile y a todos los chilenos que están sufriendo tanto a causo de los daños que causó el terremoto.